
Pensabas que la percepción de la música es universal? Pues no, oímos una escala de manera diferente según el habla oída en la niñez.
La paradoja del tritono se puede percibir como una escala musical puede ser de subida o de bajada; como las escaleras paradójicas del artista holandés Escher en la que un personaje sube o baja eternamente. Y según el lenguaje que hemos oído en nuestra infancia podemos percibir la escalera de una u otra perspectiva. No lo oye igual una persona de California que otra de Grecia.
Vamos a verla. Al sonar el primer par de notas, una persona puede percibirlo como ascendente y otra, descendente. Al escuchar el segundo par, sucede lo contrario. La primera persona lo percibe descendente, y la segunda, ascendente. Es decir, quienes percibimos el primer par descendente, oímos el segundo como ascendente y viceversa.
¿Por qué sucede así? Según los investigadores la manera en que se oyen las notas está relacionada con los sonidos hablados a que hemos estado expuestos. Según la gama de tonos a que está acostumbrado nuestro oído, establecemos el sonido base.
Pensemos en la escala cromática formada por doce notas en total. Imaginémosla como si fuera un reloj: a las 12 el do natural, y en cada hora de la esfera un semitono. En este caso, oímos la primera escala que empieza en do# y en sol, como descendente. Ahora bien, según el habla oída en nuestra niñez podemos colocar a las 12h el fa#. En este otro caso la misma escala parece ascendente.
En el primer caso, nuestro cerebro se desplaza buscando las notas por el hemisferio derecho del reloj, bajando; en el segundo, por el izquierdo, subiendo.
Así, parecería que según tengamos integrada la primera nota, distinguimos de manera diferente una escala cromática, subiremos o bajaremos por ella.
Es decir, que la equivalencia de una nota guarda relación con el procesamiento del habla.
Enlaces de interés
Ilusiones acústicas
Diane Deutsch
M.E. Escher






